La electrificación del transporte también está transformando la forma en que Brasil utiliza la energía. En solo doce meses, la red pública y semipública de recarga para vehículos eléctricos creció más de un 76%, mientras que el número de puntos de recarga rápida casi se triplicó.
Detrás de esta expansión surge una nueva necesidad: disponer de una cantidad creciente de electricidad en los lugares donde los vehículos se utilizan y se recargan. Viviendas, comunidades de vecinos, empresas, aparcamientos e infraestructuras comerciales se convierten así en nuevos puntos de encuentro entre movilidad y energía.
Es precisamente en estos lugares donde la fotovoltaica puede asumir un papel cada vez más interesante, acompañando los nuevos consumos eléctricos con generación distribuida. Cubiertas, edificios comerciales y otras superficies disponibles pueden transformarse en espacios de generación: una evolución a la que la gama Peimar puede contribuir mediante módulos adecuados para diferentes configuraciones y tipos de proyecto.