¿Cómo ha evolucionado la identidad de la empresa a lo largo de estos años?
«La identidad de Peimar ha evolucionado de forma natural, acompañando el crecimiento de la empresa y del mercado en el que operamos. Comenzamos en 2007 con el objetivo de aportar experiencia y fiabilidad al sector fotovoltaico y con una visión clara. Con el paso de los años, esta visión se ha transformado en un verdadero proyecto industrial».
Estáis presentes en muchos países. ¿Cómo gestionáis un crecimiento de esta magnitud?
«El secreto está en estar cerca de nuestros clientes, estén donde estén. Hemos abierto filiales en todo el mundo: en Europa, América, África y Asia, porque queremos que quienes eligen Peimar tengan siempre un punto de referencia directo en su propio país. Cada una de nuestras sedes internacionales comparte nuestros estándares de calidad, pero conoce perfectamente las necesidades del mercado local en el que opera».
Desde la planta de Brescia hasta alcanzar el hito del Gigavatio: ¿cuáles son las cifras de vuestro crecimiento?
«En 2017 iniciamos la producción en nuestra planta de Brescia con una capacidad inicial de 150 MW. Una base que superamos rápidamente hasta alcanzar los 500 MW en 2021. Un paso clave llegó en 2025 con la expansión mediante una línea de producción de 1 GW en China, que nos permite competir con aún más fuerza a escala global».
¿Cuáles son los próximos pasos para el posicionamiento de Peimar?
«Nuestro enfoque se centra en la renovación tecnológica y la eficiencia productiva. A finales de 2026 completaremos la actualización de nuestra línea de producción italiana, integrando las últimas innovaciones del sector».
